Antiguamente, ser comerciante era algo normal, uno se ponía un negocio y mal que bien se sacaba un dinero para llevar a la familia adelante, era una forma de tener un empleo en el que eres el dueño y aunque no te hacías millonario daba para vivir.
Ahora ya no, ser autónomo y tener un pequeño comercio es algo casi imposible, no se trata de que tengas que trabajar sin horarios, no que va, el problema es que la administración se ha subido a la parra y estrangula cualquier intento de poner un pequeño negocio en marcha.
Primer escollo, papeleo sin fin, para poder abrirlo ya tienes que tener la paciencia del santo Job, pasada esa cuestión y ya con tu negocio en marcha, parece que todo va viento en popa, pero no, si el establecimiento no es tuyo, hay que alquilarlo, los alquileres por las nubes, luego gastos fijos, luz, agua etc. pero no se acaba ahí todo, la administración sigue pidiendo, hay que pagar autónomos, impuestos cada tres meses, y da igual que te vaya bien o no, que vendas o no, cada tanto tienes que hacer cuentas con hacienda que cobra fijo y seguro.

Luego hay que contar con las grandes superficies, estas ya venden de todo y compiten con tal ventaja que no hay comercio que aguante, máxime cuando están en los centros de las ciudades, pues antiguamente había menos tráfico y podías ir con tu coche y comprar en la tienda, pero ahora la calle ya tiene dueño, y con la escusa de ordenar el tráfico y que todos puedan aparcar han convertido nuestras ciudades en un parking privado coto de los ayuntamientos que exprimen a los conductores haciéndoles pagar por aparcar no algo módico, no, hay aparcamientos privados que salen mas baratos que aparcar en plena calle, por lo que los ciudadanos van a los centros comerciales aparcan gratuitamente y sin problemas y encuentran de todo.

Además de las grandes superficies ahora tienen que competir en desigualdad de condiciones con los comercios chinos, estos además de estar casi exentos de impuestos gozan de horario libre y sus establecimientos venden de todo, por lo que poco pueden hacer los pequeños propietarios para competir.
Resultado, el comercio de ciudad se arruina, de momento aguanta pero cuando se cierran tiendas de toda la vida, es raro que se vuelvan a abrir, suele aparecer en su lugar sucursales bancarias o cualquier establecimiento de capital mas fuerte.